Este post no es sobre un producto terminado. Es sobre algo que está vivo, en producción, y que sigo construyendo casi todos los días. Se llama Planner, vive en planner.guevaratun.com, y es mi intento de resolver un problema que ninguna herramienta me resolvió del todo: organizar mi contenido como yo pienso, no como una app me obliga a pensar.
También es la primera entrada de una serie. La idea es simple: en vez de esconder el proceso hasta que «esté listo» —spoiler: nunca está listo— voy a documentarlo en público. Las decisiones, los errores, lo que funciona y lo que tiro a la basura. Este es el punto de partida.
Por qué no usé Notion (o Trello, o Calendar)
Probé varias. Notion es poderoso pero termina siendo una base de datos que tienes que administrar antes de poder usarla; cada vez que quería planear, primero tenía que ordenar la herramienta. Trello me daba tableros, pero no un calendario real. Google Calendar me daba el calendario, pero no entendía que un «post» tiene pasos: borrador, revisión, programado, publicado.
El patrón era siempre el mismo: o me sobraba complejidad o me faltaba contexto. Pasaba más tiempo adaptándome a la herramienta que trabajando. En algún momento, en vez de buscar la siguiente app, pensé: «mejor me lo hago yo».
No lo digo como acto heroico. Lo digo porque soy desarrollador, y construir la herramienta era también la mejor forma de demostrar cómo trabajo. Un planner que uso a diario es el portafolio más honesto que puedo tener: si no me sirve a mí, no le va a servir a nadie.
Quería una herramienta que pensara como yo, no una que me obligara a pensar como ella.
Qué significa que «piense como tú»
Para mí, un ejemplo concreto: cuando creo un post, no es solo un título con fecha. Cada proyecto tiene su propio flujo de trabajo —sus pasos, con su color y su forma— y al crear el post hereda ese flujo automáticamente. El blog tiene un flujo, un cliente tiene otro, una newsletter otro distinto. La herramienta se adapta a cómo trabaja cada cosa, en vez de meter todo en la misma plantilla.
Eso es lo que ninguna app genérica me daba: el contexto de mi proceso, no el proceso promedio de todos.
Qué hace hoy (lo real, sin adornos)
Esto no es un mockup ni un «coming soon». Lo que está en línea hoy, funcionando:
- Calendario visual — vista mensual con tus posts, proyectos, tareas y notas marcados por día.
- Canvas — un pizarrón donde arrastras tarjetas, las conectas con flechas, agrupas, haces zoom y pan. Es lo más complejo que he construido en el proyecto.
- Visión — tus posts agrupados por urgencia: esta semana, próximas dos, backlog. Con filtros por proyecto.
- Posts, proyectos, notas y to-dos — cada uno con su CRUD completo y flujos de trabajo configurables.
- Perfil público — un perfil con tu calendario de actividad, donde la gente puede seguirte, reaccionar y descubrir a otros que están construyendo. Building in public dentro del propio producto.
Y para ser honesto sobre lo que no está listo: el sistema de planes (gratis y de pago) ya está cableado en el código, pero todavía sin pagos reales conectados. Hoy todo corre como gratis. Lo menciono porque la idea de esta serie es justo esa: contar también lo que está a medias.
Las decisiones técnicas, y por qué
Si eres desarrollador, esta parte te va a interesar. Si no, puedes saltarla —pero vale la pena ver el razonamiento.
Sin frameworks: HTML, CSS y JavaScript puro
Nada de React, nada de build step, nada de cien dependencias que actualizar. La razón es práctica y filosófica a la vez: quiero entender cada línea de lo que corre, y quiero que desplegar sea trivial. Hago git push y en un minuto está en producción. La página carga al instante porque no hay un megabyte de JavaScript que descargar antes de ver algo.
Supabase para los datos y la autenticación
Me da una base de datos PostgreSQL de verdad, login con Google y email, y seguridad a nivel de base de datos: cada usuario solo puede ver sus propios datos, garantizado por reglas en el servidor, no por confianza en el frontend. Todo en el plan gratuito.
Cloudflare Pages para el deploy
Conectado a GitHub: cada commit en la rama principal se publica solo. CDN global, gratis, sin servidor que mantener. Para un proyecto de una persona, es justo el nivel de infraestructura correcto.
Una sola página (SPA)
Todo vive en una sola pantalla que nunca recarga. El estado se mantiene en memoria, los cambios se sienten instantáneos, y además es instalable como app en el teléfono o la computadora. Se siente como una aplicación nativa sin serlo.
Lo que aprendí construyéndolo
La lección más grande hasta ahora no fue técnica: fue darme cuenta de que muchas funciones aparecieron solas. El canvas, por ejemplo, no estaba en el plan original. Empezó como una idea pequeña de «tener un lugar para anotar suelto» y terminó siendo una de las partes que más uso. Construir la herramienta me enseñó cómo trabajo de verdad, no cómo creía que trabajaba.
También aprendí que «terminado» es una mentira útil. Cada vez que algo funciona, veo tres cosas más que mejorar. Por eso este post va en presente: no estoy mostrando un final, estoy abriendo una ventana a un proceso en marcha.
Qué sigue en esta serie
Esta entrada es el preámbulo. En las siguientes voy a entrar en detalle a cada pieza: cómo construí el canvas desde cero, cómo funciona el calendario por dentro, las decisiones de diseño del perfil público, y los tropiezos en el camino —que los hubo y los habrá—.
Si te interesa ver cómo se construye un producto real, en público, paso a paso y sin filtros de marketing, esta serie es para ti. Da igual si eres desarrollador buscando inspiración para tu propio proyecto, o creativo que sufre organizando su contenido: el camino es el mismo, lo estoy caminando, y lo voy a contar entero.
No te estoy mostrando un producto terminado. Te estoy invitando a ver cómo se construye uno.